Una de las principales herramientas que nos facilita el Lenguaje Corporal para detectar a un sospechoso es la OBSERVACIÓN, el cual podemos definir como el conocimiento que se adquiere sobre una determinada persona, lugar u objeto, logrando mediante el empleo de los sentidos.
La habilidad de observar rigurosamente y describir con precisión, es esencial para el éxito, la descripción de personas se puede llegar a utilizar para ubicar a un individuo determinado o sospechosos.
El común de la gente mira, pero no “ve”. Es decir, enfrentada una persona, con cualquier objeto que caiga incidentalmente bajo la percepción de sus sentidos, sólo capta y retiene ambiguas generalidades, sin llegar a fijar su atención en los detalles.
A continuación algunas reglas básicas de observación:
- Estar atento de todas las personas, para comprender y retener la mayor parte de las características individuales.
- Reemplazar la observación ocasional de generalidades con un estudio minucioso de los detalles.
- Tratar de retener, como si la mente fuera una cámara fotográfica, la ubicación y actitudes que ocurran en su presencia.
COMPORTAMIENTOS SOSPECHOSOS
Cuando una persona cualquiera sea su sexo está por llevar a cabo una acción que implica un riesgo, tanto físico como de orden legal como su detección, aumenta su nivel de tensión interna.
Esta tensión, nerviosismo, inquietud, etc. Remanifiesta hacia el exterior de muy diversas maneras. Si somos capaces de percibirlas e identificarlas, podremos ubicar a esa persona en la categoría de “Conducta diferente o sospechosa”
A los fines informativos existen los siguientes estados básicos:
Actitud Defensiva
- Manos cruzadas sobre el pecho con los puños cerrados
- Manos ocultas en los bolsillos o detrás de la espalda.
- Hombros alzados protegiendo el cuello.
Tensión Interior
- Miembros tensos y facie congelada (cara de piedra)
- Abstención de mirada directa.
- Manos y dedos entrecruzados con fuerza.
Falta de seguridad
- Movimientos nerviosos de manos
- Mentón caído
- Tener objetos en las manos y jugar con ellos (llaveros, encendedor, etc.)
- Voz débil, entrecortada, sin expresión.
Nerviosismo
- Pasos rápidos
- Tos nerviosa y forzada.
- Taca parte de sus vestimentas como si no supiera que hacer con las manos.
Contrariedad
- Falta de fluidez, gestos encontrados.
- Sonrisa incompleta (no franca)
- Facie congelada (miedo)

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